Al llegar a dónde se encontraba Patrick y no encontrarle se empezó a preocupar por si le había ocurrido algo, entonces él la sorprendió por detrás y se asustó tanto que estuvo a punto de escaparsele un grito.
-¿Se puede saber donde estabas? -le dijo ella de mal humor.
-Tranquila, no me ha pasado nada y cambia esa cara que se te borra la sonrisa anda -le contestó.
-Está bien, tu ganas aunque a todo esto, me dirás donde estuviste o te quedas sin cenar -le dijo ella con tono amenazante.
-Es trampa...-Patrick la miró con falso enfado -me rindo, estuve en el sótano, dando una vuelta.
-¿De veras? No me estarás ocultando algo ¿no? -dijo ella en un tono de sospecha mirándole.
-No, además ¿Para que iba a ir yo ahí con lo frío que está? -dijo él mirándola calmado.
Ella entonces le sonrió para luego ir en marcha de la cocina que tenían en el orfanato con intención de preparar la cena y luego poder pasar algo de tiempo cuidando de unas flores que había conseguido llevar una de las salas, pues Alisse adoraba las flores, sobretodo si eran rosas como aquellas.
Avisó a Patrick para que fuera porque la cena estaba lista y él repitió dos veces más porque tenía más hambre que nunca, tras fregar se puso a cuidar las rosas con esmero, al menos lo que el tiempo invernal le permitía, aunque en el interior de Alisse tenía una sensación. La sensación de que algo extraño pasaba aunque no sabría decir el que...
lunes, 15 de agosto de 2016
martes, 2 de agosto de 2016
Capítulo X (Patrick)
Mientras Alisse volvía a cambiarse, Patrick se puso a pensar en lo que había visto. Aquel hombre había hecho aparecer un escorpión ¿O lo llevaba antes ya? ojo había desparecido y vuelto a aparecer después. Eso no era normal, ¿Quién era esa gente? El que había perseguido a Alisse y había peleado con él...ese hombre, o lo que fuera, había hecho lo mismo.
-¿Quieres saber como lo hizo? -dijo una voz en su mente.
-¿Quién eres? -susurró Patrick.
-Sería mejor que no hablemos aquí. Baja al sótano donde estarás solo, mientras Alisse está ocupada, hablaremos unos minutos.
-Está bien -A Patrick no le inspiraba confianza pero quería llegar al fondo de aquello de una vez.
Patrick bajó al sótano silenciosamente y entonces escuchó la voz más fuerte, aunque seguía en su mente.
-Bien, este lugar está cerca de una de las puertas que llevan a ese "otro lugar", por ello aquí puedes llamarme sin hacer...lo habitual. -le dijo la voz.
-¿Lo habitual? -le preguntó Patrick.
-Estás ligado a mí, al igual que tu amiga lo está a esa loba. Normalmente cuando alguien desea invocar al espíritu al que está ligado y volverlo corpóreo, debe renunciar temporalmente, mientras la criatura sea corpórea, a algo. La mayor parte escogen un ojo, pero debido a lo que expliqué antes no lo necesitas esta vez.
-No tenemos mucho tiempo, así que ve al grano seas quien seas -Patrick estaba nervioso, al fin creía comprender lo sucedido con el anciano y el otro hombre. Deberían de tener ligados los espíritus de un perro y un escorpión.
-Cierra los ojos, es necesario la primera vez, y concéntrate en mi voz, en aceptar y permitir la conexión conmigo -Pasaron unos segundos hasta que Patrick consiguió hacerlo bien -De acuerdo ahora piensa en que estoy frente a ti, no me hace falta que imagines mi aspecto, de eso me encargo yo.
-No es fácil -dijo Patrick, en su mente vió la imagen de un ave, blanca con un pico largo y puntiagudo. Abrió los ojos y lo vio frente a él. -¿Pero qué? ¿Qué eres? ¿Como...?
-No tenemos tiempo para eso, sólo nos quedan dos minutos. Mira soy un cuervo, un cuervo albino concretamente, eso explica el color y estoy ligado a ti. Tu cicatriz lo demuestra. Me llamo Somne. Cuando vuelvas a tener tiempo baja y hablaremos de nuevo. Ahora piensa que desaparezco, yo te ayudaré.
Patrick lo hizo y cuando abrió los ojo el cuervo ya no estaba allí, le pareció un sueño pero sabía que era real. No podía decirle nada a Alisse, era mejor que ella lo averiguara como había hecho él, si no...podía asustarse o algo. Sacudió la cabeza y volvió arriba.
-¿Quieres saber como lo hizo? -dijo una voz en su mente.
-¿Quién eres? -susurró Patrick.
-Sería mejor que no hablemos aquí. Baja al sótano donde estarás solo, mientras Alisse está ocupada, hablaremos unos minutos.
-Está bien -A Patrick no le inspiraba confianza pero quería llegar al fondo de aquello de una vez.
Patrick bajó al sótano silenciosamente y entonces escuchó la voz más fuerte, aunque seguía en su mente.
-Bien, este lugar está cerca de una de las puertas que llevan a ese "otro lugar", por ello aquí puedes llamarme sin hacer...lo habitual. -le dijo la voz.
-¿Lo habitual? -le preguntó Patrick.
-Estás ligado a mí, al igual que tu amiga lo está a esa loba. Normalmente cuando alguien desea invocar al espíritu al que está ligado y volverlo corpóreo, debe renunciar temporalmente, mientras la criatura sea corpórea, a algo. La mayor parte escogen un ojo, pero debido a lo que expliqué antes no lo necesitas esta vez.
-No tenemos mucho tiempo, así que ve al grano seas quien seas -Patrick estaba nervioso, al fin creía comprender lo sucedido con el anciano y el otro hombre. Deberían de tener ligados los espíritus de un perro y un escorpión.
-Cierra los ojos, es necesario la primera vez, y concéntrate en mi voz, en aceptar y permitir la conexión conmigo -Pasaron unos segundos hasta que Patrick consiguió hacerlo bien -De acuerdo ahora piensa en que estoy frente a ti, no me hace falta que imagines mi aspecto, de eso me encargo yo.
-No es fácil -dijo Patrick, en su mente vió la imagen de un ave, blanca con un pico largo y puntiagudo. Abrió los ojos y lo vio frente a él. -¿Pero qué? ¿Qué eres? ¿Como...?
-No tenemos tiempo para eso, sólo nos quedan dos minutos. Mira soy un cuervo, un cuervo albino concretamente, eso explica el color y estoy ligado a ti. Tu cicatriz lo demuestra. Me llamo Somne. Cuando vuelvas a tener tiempo baja y hablaremos de nuevo. Ahora piensa que desaparezco, yo te ayudaré.
Patrick lo hizo y cuando abrió los ojo el cuervo ya no estaba allí, le pareció un sueño pero sabía que era real. No podía decirle nada a Alisse, era mejor que ella lo averiguara como había hecho él, si no...podía asustarse o algo. Sacudió la cabeza y volvió arriba.
Capitulo IX (Alisse)
Alisse aún se encontraba en la habitación cuando escuchó unos pasos que resonaban desde la entrada. Salió de la habitación para ver quién era, por lo que mientras se dirigía al lugar de dónde procedían los pasos, cogió una vara de madera, para defenderse de quien se hubiera atrevido a entrar allí, hasta que volviese Patrick.
Cuando Alisse llegó a la entrada, encontró a Patrick con la cara más blanca que un muerto.
-Oye ¿Y tú con esa cara? -le preguntó Alisse preocupada- Y no digas que nada porque sé que no es así.
-No pasa nada grave. Tan sólo ha sido un pequeño susto que me he llevado hoy mientras investigaba, aunque mira qué sorpresa tengo -sacó de su bolillo dos cartera con una gran sonrisa -Podemos gastar este dinero en comida o en algo que no sea necesario.
-Por supuesto y lo que nos sobre lo ahorraremos para otra ocasión -le dijo seriamente, después de eso, se acercó lo suficiente a él. -No te preocupe, estaré para ayudarte en lo que haga falta. -Entonces lo abrazó con mucha fuerza y cariño.
-Gracias, eso me ha hecho sentir mucho mejor -Entonces, cuando ella le miró y le sonrió, Patrick aprovechó para darle un beso en la frente y luego devolverle el abrazo.
Se separó de su amigo y se marchó hacia la habitación para aprovechar que había vuelto y a ver lo que opinaba al verle puesto el vestido azul que había encontrado.
-¿Adónde vas tan rápida? -preguntó él.
-Ya verás -Con paso decidido fué hasta la habitación y se cambió despacio para lograr así dejarle lo suficientemente intrigado para lograr la impresión "perfecta", tardó en un ritmo pausado unos quince minutos en cambiarse, así que fue en ese mismo ritmo hacia dónde se encontraba Patrick.
Antes de asomarse por la puerta, observó como Patrick estaba impaciente pues no dejaba de hacer ruido con los pies en el suelo creando un ritmo propio para amenizar la espera, así que aprovechó el momento en el que estaba despistado para caminar desde donde estaba hasta ponerse frente a él. Como se encontraba mirando para llegar en el cual estaba la biblioteca improvisada no se fijó en que se había puesto delante. Acto seguido intentó arreglarse un poco el pelo y el vestido antes de avisarle de su presencia.
-Ya puedes mirarme que ya estoy lista, deja de fijarte en los libros y dime que te parezco aí vestida.
-Me parece que estás preciosa -dijo Patrick notablemente asombrado -sólo hay un pequeño problema y es que si alguien nos sigue o nos busca, tú destacas mucho y e fijarían en ti enseguida si salieras así.
-Ya lo sé -dijo ella haciendo un mohín -Pero también tengo derecho a estar guapa aunque sólo sea pro aquí -Y para ti, pensó ella.
-Tranquila Alisse, seguro que pronto nos dejarán tranquilos y podrás salir así cuando quieras -le dijo Patrick dándole un abrazo para reconfortarla -Además parece como si fuera echo para ti.
-Gracias -dijo ella sonrojándose levemente, y volvió a la habitación a cambiarse.
Cuando Alisse llegó a la entrada, encontró a Patrick con la cara más blanca que un muerto.
-Oye ¿Y tú con esa cara? -le preguntó Alisse preocupada- Y no digas que nada porque sé que no es así.
-No pasa nada grave. Tan sólo ha sido un pequeño susto que me he llevado hoy mientras investigaba, aunque mira qué sorpresa tengo -sacó de su bolillo dos cartera con una gran sonrisa -Podemos gastar este dinero en comida o en algo que no sea necesario.
-Por supuesto y lo que nos sobre lo ahorraremos para otra ocasión -le dijo seriamente, después de eso, se acercó lo suficiente a él. -No te preocupe, estaré para ayudarte en lo que haga falta. -Entonces lo abrazó con mucha fuerza y cariño.
-Gracias, eso me ha hecho sentir mucho mejor -Entonces, cuando ella le miró y le sonrió, Patrick aprovechó para darle un beso en la frente y luego devolverle el abrazo.
Se separó de su amigo y se marchó hacia la habitación para aprovechar que había vuelto y a ver lo que opinaba al verle puesto el vestido azul que había encontrado.
-¿Adónde vas tan rápida? -preguntó él.
-Ya verás -Con paso decidido fué hasta la habitación y se cambió despacio para lograr así dejarle lo suficientemente intrigado para lograr la impresión "perfecta", tardó en un ritmo pausado unos quince minutos en cambiarse, así que fue en ese mismo ritmo hacia dónde se encontraba Patrick.
Antes de asomarse por la puerta, observó como Patrick estaba impaciente pues no dejaba de hacer ruido con los pies en el suelo creando un ritmo propio para amenizar la espera, así que aprovechó el momento en el que estaba despistado para caminar desde donde estaba hasta ponerse frente a él. Como se encontraba mirando para llegar en el cual estaba la biblioteca improvisada no se fijó en que se había puesto delante. Acto seguido intentó arreglarse un poco el pelo y el vestido antes de avisarle de su presencia.
-Ya puedes mirarme que ya estoy lista, deja de fijarte en los libros y dime que te parezco aí vestida.
-Me parece que estás preciosa -dijo Patrick notablemente asombrado -sólo hay un pequeño problema y es que si alguien nos sigue o nos busca, tú destacas mucho y e fijarían en ti enseguida si salieras así.
-Ya lo sé -dijo ella haciendo un mohín -Pero también tengo derecho a estar guapa aunque sólo sea pro aquí -Y para ti, pensó ella.
-Tranquila Alisse, seguro que pronto nos dejarán tranquilos y podrás salir así cuando quieras -le dijo Patrick dándole un abrazo para reconfortarla -Además parece como si fuera echo para ti.
-Gracias -dijo ella sonrojándose levemente, y volvió a la habitación a cambiarse.
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