Al llegar a dónde se encontraba Patrick y no encontrarle se empezó a preocupar por si le había ocurrido algo, entonces él la sorprendió por detrás y se asustó tanto que estuvo a punto de escaparsele un grito.
-¿Se puede saber donde estabas? -le dijo ella de mal humor.
-Tranquila, no me ha pasado nada y cambia esa cara que se te borra la sonrisa anda -le contestó.
-Está bien, tu ganas aunque a todo esto, me dirás donde estuviste o te quedas sin cenar -le dijo ella con tono amenazante.
-Es trampa...-Patrick la miró con falso enfado -me rindo, estuve en el sótano, dando una vuelta.
-¿De veras? No me estarás ocultando algo ¿no? -dijo ella en un tono de sospecha mirándole.
-No, además ¿Para que iba a ir yo ahí con lo frío que está? -dijo él mirándola calmado.
Ella entonces le sonrió para luego ir en marcha de la cocina que tenían en el orfanato con intención de preparar la cena y luego poder pasar algo de tiempo cuidando de unas flores que había conseguido llevar una de las salas, pues Alisse adoraba las flores, sobretodo si eran rosas como aquellas.
Avisó a Patrick para que fuera porque la cena estaba lista y él repitió dos veces más porque tenía más hambre que nunca, tras fregar se puso a cuidar las rosas con esmero, al menos lo que el tiempo invernal le permitía, aunque en el interior de Alisse tenía una sensación. La sensación de que algo extraño pasaba aunque no sabría decir el que...
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