Alisse aún se encontraba en la habitación cuando escuchó unos pasos que resonaban desde la entrada. Salió de la habitación para ver quién era, por lo que mientras se dirigía al lugar de dónde procedían los pasos, cogió una vara de madera, para defenderse de quien se hubiera atrevido a entrar allí, hasta que volviese Patrick.
Cuando Alisse llegó a la entrada, encontró a Patrick con la cara más blanca que un muerto.
-Oye ¿Y tú con esa cara? -le preguntó Alisse preocupada- Y no digas que nada porque sé que no es así.
-No pasa nada grave. Tan sólo ha sido un pequeño susto que me he llevado hoy mientras investigaba, aunque mira qué sorpresa tengo -sacó de su bolillo dos cartera con una gran sonrisa -Podemos gastar este dinero en comida o en algo que no sea necesario.
-Por supuesto y lo que nos sobre lo ahorraremos para otra ocasión -le dijo seriamente, después de eso, se acercó lo suficiente a él. -No te preocupe, estaré para ayudarte en lo que haga falta. -Entonces lo abrazó con mucha fuerza y cariño.
-Gracias, eso me ha hecho sentir mucho mejor -Entonces, cuando ella le miró y le sonrió, Patrick aprovechó para darle un beso en la frente y luego devolverle el abrazo.
Se separó de su amigo y se marchó hacia la habitación para aprovechar que había vuelto y a ver lo que opinaba al verle puesto el vestido azul que había encontrado.
-¿Adónde vas tan rápida? -preguntó él.
-Ya verás -Con paso decidido fué hasta la habitación y se cambió despacio para lograr así dejarle lo suficientemente intrigado para lograr la impresión "perfecta", tardó en un ritmo pausado unos quince minutos en cambiarse, así que fue en ese mismo ritmo hacia dónde se encontraba Patrick.
Antes de asomarse por la puerta, observó como Patrick estaba impaciente pues no dejaba de hacer ruido con los pies en el suelo creando un ritmo propio para amenizar la espera, así que aprovechó el momento en el que estaba despistado para caminar desde donde estaba hasta ponerse frente a él. Como se encontraba mirando para llegar en el cual estaba la biblioteca improvisada no se fijó en que se había puesto delante. Acto seguido intentó arreglarse un poco el pelo y el vestido antes de avisarle de su presencia.
-Ya puedes mirarme que ya estoy lista, deja de fijarte en los libros y dime que te parezco aí vestida.
-Me parece que estás preciosa -dijo Patrick notablemente asombrado -sólo hay un pequeño problema y es que si alguien nos sigue o nos busca, tú destacas mucho y e fijarían en ti enseguida si salieras así.
-Ya lo sé -dijo ella haciendo un mohín -Pero también tengo derecho a estar guapa aunque sólo sea pro aquí -Y para ti, pensó ella.
-Tranquila Alisse, seguro que pronto nos dejarán tranquilos y podrás salir así cuando quieras -le dijo Patrick dándole un abrazo para reconfortarla -Además parece como si fuera echo para ti.
-Gracias -dijo ella sonrojándose levemente, y volvió a la habitación a cambiarse.
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