sábado, 3 de septiembre de 2016

Capítulo XII (Patrick)

Patrick estaba sentado a la mesa y no sabía porqué pero se encontraba famélico. Nunca había tenido tanta hambre, quizá los recientes hechos le habían preocupado lo suficiente como para provocar estos efectos.
-Ahora que me has invocado por primera vez, nuestra conexión es más fuerte, tienes que comer por los dos a partir de ahora -dijo la voz de Somne en su mente.
-Pues menudo apetito tienes para ser tan sólo un cuervo -pensó Patrick.
-Cuando tengas que usar mis habilidades no te quejarás tanto y verás su utilidad.
-Eso espero -dijo Patrick sin darse cuenta.
-¿Qué esperas? -preguntó Alisse.
-¿Eh? ¡Oh! Nada, nada. Sólo que no me siente mal tanta comida.
-Si te sienta mal, será por glotón. Te has comido las reservas de todo el día, casi.
Tendremos que ir en busca de la cena -le respondió Alisse con un suspiro.
-Ya que es culpa mía, iré yo. -dijo Patrick levantándose.
-Ni de broma. Tu acabas de salir, y no sé que habrás visto aunque seguro que aún tienes el susto encima. Descansa -Alisse fué hacia la puerta y salió del orfanato ante de que Patrick pudiera impedirlo.
Patrick recogió todo lo que había sobre la mesa con intención de lavarlo. Una vez limpio, lo guardó y se puso a pensar en qué podía hacer. No sabía qué hacer hasta que Alisse volviera, sin salir, preocupado por encontrar a esos tipos de nuevo...quizás podría entrenar con Somne, lo básico. Es decir, su invocación.
-Somne ¿estás ahí? -preguntó Patrick.
-¿Es broma? -le respondió en su mente el cuervo -¿Dónde esperas que esté? Te recuerdo que vivo en tu interior, no es como si me pudiera ir cuando quiera.
-Eh...cierto -Patrick acababa de darse cuenta de lo estúpido de su pregunta -Ahora estamos solos y...
-Lo sé -le cortó Somne -te repito que vivo en tu interior, somos uno. Sé lo que sientes, piensas y dices, no hace falta que lo repitas. Te enseñaré el método habitual.
-Lo siento pero tengo que preguntarlo ¿Es dolorosa la primera invocación?
-Cierto, olvidaba que antes me habías invocado con facilidades -rió Somne -Bueno, ahora toca que desvirguemos tu alma.
-¿Qué? -preguntó Patrick sorprendido y ligeramente preocupado.
-¡Bah! No seas nenaza, la primera vez siempre duele un poco. Luego te acostumbras. Venga, cuanto más te demores peor será. Haz lo mismo de antes pero esta vez sobre el ojo que hayas elegido -le dijo Somne impaciente -Si te olvidas de la mano, perderás algo aleatorio.
-¿Aleatorio? -pregunto Patrick sin comprender.
-¡Al azar, chaval! -dijo el cuervo, parecía ansioso por salir -A lo mejor acabas siendo del otro sexo y todo -el cuervo rió ante su propio chiste.
-No le veo la gracia -respondió seria y friamente Patrick haciendo lo que Somne volaba libremente por el aire, cruzando la habitación mientras que Patrick yacía en el suelo sangrando por el ojo.
-Ya te dije que renunciabas a algo, el ojo es lo habitual, mi consejo -dijo Somne posándose frente a él -consigue uno de cristal antes de que el que acababas de perder, comience a deteriorarse y llame la atención.
-Podrías haber avisado de esto antes, maldito saco de plumas -dijo Patrick.
-¿Y dónde estaría la gracia? -graznó Somne -Ambos sois importantes y tenéis un futuro igual. Pero debéis de superar muchas cosas, esto no es nada.
-Alisse...¿Ella también tendrá que pasar por esto? -preguntó preocupado Patrick.
-Si no lo ha hecho aún...si. Aúnque si es lista...quizás encuentre un vacío legal.
-Vacío legal.
-No te preocupes. Lo tuyo ya esta hecho. Limpia esto que yo me voy a dar una vuelta. Adiós.
Y sin más preámbulos, Somne salió volando por la ventana a toda velocidad. Patrick se levantó con un esfuerzo y fué hasta allí a ver si lo encontraba, pero ni rastro de él.
-Somne ¿Dónde estás?
-Volveré para la cena, no molestes. Hace siglos que esperaba volver a este mundo -respondió el cuervo en su mente.
-Tocate los...-dijo Patrick.
-i quieres lo hago yo -dijo una voz a su espalda.
Patrick se giró asustado para ver unos metros de distancia a una chica ligeramente más baja que él, un poquito gordita y con el pelo rizado que le miraba fijamente ¿Quién era y como había entrado?
-Eh...no, gracias. Sólo era una frase hecha -la mente de Patrick estaba confusa, aquella chica podía tener un espíritu también...o no. De todas formas no sabía sus intenciones.
-¡Que pena! -la chica llevaba un vestido negro con los hombros al descubierto y no parecía tener frío alguno a pesar de la temperatura. Se acercó a las flores de la ventana junto a él y cogió una -Bonitas ¿no?
-Sí, Alisse las cuida mucho -se maldijo mentalmente por mencionarla, aún no confiaba en aquella chica como para mencionar a alguien que no fuese él mismo. No sabía que consecuencias tendría.
-¡Oh! ¿Tienes novia? -la flor se marchitó instantáneamente.
-No, solo es...una anciana que pasa por aquí algún día. Le dejo guardar sus flores aquí, ella no tiene sitio -respondió Patrick.
-Me alegra oír eso -La flor cobró vida de nuevo y la mujer la replantó sin problemas en un instante -Por cierto, me llamo Patrice.
-Encantado, yo soy -e calló un momento, nada de su nombre real, mejor no -Eldrich.
-Qué raro.
-¿El qué?
-Recordaba que tu nombre era Patrick -El estaba sorprendido -Tu a mí no me conoces, pero yo a ti si. La verdad, te buscaba. Ere perfecto para mí, tienes lo que necesito y yo te daré cuanto necesitas. -Ella se acercó para besarle y el retrocedió.
-¡Sal de ahí, imbécil! -dijo la voz de Somne en su mente.
Entonces entre la mujer y Patrick pasó un destello blanco a toda velocidad que entró por una ventana y salió por la otra, antes de que la mujer lo viera claramente pero fué suficiente como para hacerla retroceder y tropezar para acabar en el suelo sentada.
-¿Que ha sido eso? -dijo ella levantándose.
-Sería una paloma, aunque menuda velocidad -Patrick algo sorprendido se alejó de ella un poco -sobre esta hora entran algunas y ponen el suelo asqueroso.
Tu vestido es negro y dudo que quieras verlo blanco. Yo que tu me iría pronto.
-Ya...-dijo ella mirándolo largamente -Bueno, tendré lo que quiero, tarde o temprano, y no habrá nadie que lo evite, guapo. Por cierto, mi verdadero nombre, tampoco es Patrice.
La joven se fue por la puerta principal sin hacer ruido alguno. Entonces Patrick recibió un fuerte picotazo en la nuca.
-¿Con que paloma, no? La próxima vez te las apañas solo -graznó furioso Somne.
-Lo siento, fue el primer ave blanca que se me ocurrió.
-Te vale de excusa. Esta vez, pero como se repita, te sacaré el otro ojo. Y por cierto -dijo Somne -para ella ha sido evidente que tienes un espíritu ligado, tu herida en el ojo te delata. Gracias a que nuestra conexión es una. Limpia esto y recupera tu ojo.
-¿Entonces ella tiene un espíritu?
-Quizás, no lo se. Es pronto para saberlo, el tiempo lo dirá. Oculta algo, eso seguro -dijo Somne antes de desaparecer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario